¡Logra un Cambio Permanente!

Ya estamos a finales de octubre y se acercan rápidamente las navidades y el fin de año. En tres meses estarás reflexionando sobre tus logros y evaluando tu futuro. Muy posiblemente, hagas algunas resoluciones de Año Nuevo. Posiblemente, algunas de ellas son las mismas que hiciste al comienzo del 2013, pero que al día de hoy quedaron olvidadas junto con la página de enero de tu calendario. Yo pregunto: ¿por qué hacemos lo mismo todos los años? ¿Por qué es tan difícil convertir esas resoluciones en resultados?

Resoluciones vs Metas

Las resoluciones son decisiones tomadas para resolver un problema u ofrecer una directriz. Podemos tomar miles de decisiones, pero si no establecemos un plan concreto las decisiones quedan como un mero deseo. Las resoluciones de Año Nuevo, como muchas otras, las hacemos porque hemos identificado un problema y queremos lograr un cambio. La brecha entre la resolución y el cambio permanente estriba en el plan que debemos formular para lograr nuestra meta. Entonces, esto me lleva a discutir un poco qué es una meta.

Una meta es un fin; un objetivo a grandes rasgos. Es algo que queremos alcanzar y para el cual divisamos un plan para llegar hasta a nuestro blanco. Piensa un momento en las resoluciones que tomaste al comenzar el 2013. ¿Para cuántas de ellas estableciste un plan concreto, con objetivos medibles y cuantificables? Si no establecemos objetivos medibles y cuantificables, corremos el riesgo de comenzar a dar palos a ciegas. Sin embargo, establecer un plan, una meta y unos objetivos no es suficiente.

Logrando el Cambio Permanente

Lograr un cambio permanente requiere más que un plan. Requiere de voluntad; la determinación de hacer un esfuerzo consecuente y constante. Consecuente significa que alineas tus decisiones diarias con tu meta. Constante es que no varía. Entonces, al decidir lograr un cambio, tú estableces un propósito, metas y objetivos que van acorde con el cambio que quieres lograr y TODAS tus acciones van orientadas a ese cambio. Y tú dirás, ¡no sé dónde empezar! Puedes comenzar identificando la etapa de cambio en la que te encuentras.

¿Dónde Estoy? ¿Para Dónde Voy?

Para poder determinar efectivamente hacia dónde te diriges, es importante que identifiques primero dónde estás. El Modelo Transteórico de las Etapas de Cambio de Prochaska y DiClemente (Center for Substance Abuse Treatment, 1999) establece cinco etapas por las cuales a traviesa toda persona que quiere lograr un cambio. Las etapas son: pre-contemplación, contemplación, preparación, acción y mantenimiento. Estas etapas no se dan de forma lineal. Es más probable que la persona se mueva hacia adelante y hacia atrás a través de las etapas.

Pre-contemplación

Es la etapa de negación. Es ese estado mental cuando la persona no reconoce que tiene un problema. En el caso de una persona adicta a x o y, esta justifica su uso de la sustancia o actividad, la minimiza o sencillamente la niega del todo. En personas que están sobrepeso, podemos observar que evitan pesarse, prefieren no ir al médico, hacen bromas relacionadas a su peso o sencillamente lo formulan como algo hermoso y saludable, cuando en su interior no lo sienten así. Tal vez, la persona se siente estancada en su trabajo, pero continua allí y utiliza todas las excusas habidas y por haber para justificar por qué no progresa. Si nunca te has planteado que tienes un problema o te lo has planteado pero no estás pensando en que es necesario hacer un cambio, estás en la etapa de pre-contemplación.

Contemplación

La palabra misma lo dice: contemplar. La persona está pensando que tiene que hacer un cambio pero aún no ha tomado la decisión. Es el que dice, sí yo sé que tengo que rebajar, pero no está evaluando programas que le ayuden y sigue con el mismo estilo de vida de siempre. Es la persona que usa sustancias, pero no está buscando programas de tratamiento. Es la que sabe que necesita moverse de trabajo o buscar una promoción, pero aún no está evaluando sus opciones. Si estás pensando que tienes que hacer un cambio, te sientes más receptivo a escuchar, pero aún no estás haciendo una búsqueda activa, te encuentras en la etapa de contemplación.

Preparación

En la etapa de preparación, la persona comienza a tomar pequeños pasos para prepararse para lograr el cambio. Esta persona está buscando información activamente, ya se está comprando el equipo necesario, está haciendo preguntas profundas o posiblemente esté haciendo los ajustes necesarios para comenzar a tomar acción. Por lo general, esta es una etapa más corta ya que la decisión está tomada. Esta es la etapa durante la cual se establece el plan, las metas y objetivos que te mencionaba arriba. Es un tiempo de reflexión, medir y apuntar para poder dar en el blanco. ¿Ya estás tomando los pasos para comenzar a accionar tu plan?

Acción

Bueno, ya tienes todo preparado y es tiempo de comenzar. En sus marcas, listos, fuera. Esta es la etapa de acción. Ahora es que comienza la motivación a fluir. Los esfuerzos van dirigidos a cumplir la meta. Te levantaste temprano y fuiste a caminar o a correr. Llegaste al centro de tratamiento y tuviste tu primera cita. Hoy es tu primer día de universidad, te matriculaste en el adiestramiento que necesitas para la promoción o comenzaste a enviar los resumés para esos puestos que te interesan. Esta es la etapa que más energía y motivación necesita. De igual forma, es la etapa que tiende a mover más las emociones. Es un momento emocionante y otros ya lo están notando. Si ya diste el primer paso, te encuentras en la etapa de acción.

Mantenimiento

Luego de lograr tu meta, la etapa de mantenimiento es la que le da permanencia. Es una etapa de pequeñas decisiones constantes y consecuentes que te llevan más allá de la meta y convierten ese cambio en parte de tu escala de valores. Para muchas personas, esta es la etapa más difícil de lograr. En esta etapa ya no hay euforia, la retroalimentación ha mermado y los efectos no son tan notables. Es por esto que para lograr la etapa de mantenimiento, hay que ir a lo profundo de nuestro ser y capitalizar sobre nuestra identidad y nuestros valores. Si ya lograste el cambio y la motivación para continuar es interna, ¡felicidades!, has logrado llegar a la etapa de mantenimiento.

Si quieres lograr un cambio en algún área de tu vida y no sabes cómo comenzar, Consejería Práctica está disponible para asistirte en tu proceso. Puedes comunicarte al 787-528-2909 o mhernandez@consejeriapractica.com.

Referencias

Center for Substance Abuse Treatment. (1999). Treatment Improvement Protocol (TIP) Series, No. 35: Enhancing Motivation for Change in Substance Abuse Treatment. Retrieved octubre 30, 2013, from NCBI: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK64967/

 

 

Convocatoria para CPL Certificado en Adicción

El Programa Intensivo Ambulatorio, San Juan Recovery School (Programa en Abuso de Sustancias, asistido con Medicación), dirigido por el Dr. Carlos D Costa, comunica a la comuinidad profesional de Consejer@s Profesionales en Adicciones, que actualmente tiene una plaza disponible para un CPL, con Certificación en Adicción y experiencia. El/la profesional, deberá demostrar dominio en competencias psicoeducativas en Sustancias Sicoactivas, con pacientes en recuperación por trastornos adictivos y salud mental. La plaza de CA, está adscrita al Programa SIDA de San Juan y es una de servicios profesionales contratados por la División de Salud de la Capital. El mínimo de horas son 24 semanales. El honorario comienza con $20.00 x hora del profesional tener la certificación y licencia en good standing. Educadores/as en Salud, pueden solicitar la plaza si cumplen con los requisitos descritos.

Interesados pueden enviar un breve mensaje de interés, junto a su resumé con atención a: .

Dr. Carlos D Costa, MHS
Coordinador SJRS-PSSJ
ccosta@sanjuancapital.com